Social Security es el programa público de pensiones de Estados Unidos, creado en 1935 durante la Gran Depresión. Es un sistema de reparto: los impuestos sobre la nómina (FICA) que pagan los trabajadores actuales financian los beneficios de los jubilados de hoy.
¿Cómo se gana el derecho?
Los trabajadores acumulan "créditos" a lo largo de su vida laboral; se necesitan alrededor de 40 créditos (aproximadamente 10 años de trabajo cotizado) para tener derecho a la pensión de jubilación. El monto del beneficio se calcula con base en los 35 años de mayores ingresos del trabajador, ajustados por inflación.
La edad de retiro y el incentivo a esperar
Una característica central es que la edad de retiro influye fuertemente en el monto:
- Se puede empezar a cobrar desde los 62 años, pero con una reducción permanente del beneficio.
- La edad plena de retiro (Full Retirement Age) ronda los 66–67 años según el año de nacimiento.
- Si se retrasa el cobro más allá de la edad plena, el beneficio aumenta cada año hasta los 70 (créditos por retiro diferido).
Lección transferible
El diseño estadounidense premia explícitamente retrasar el retiro. Es un principio que también aparece en México: en la Cesantía en Edad Avanzada del IMSS, esperar de 60 a 65 años eleva el porcentaje de la pensión del 75% al 100%.
El debate del fondo fiduciario
Social Security mantiene un fondo fiduciario (Trust Fund) que ha acumulado excedentes históricos. Las proyecciones oficiales advierten que, por el envejecimiento poblacional, ese fondo podría agotar sus reservas en las próximas décadas, momento tras el cual los ingresos por nómina solo cubrirían una parte de los beneficios prometidos. Esto no significa "quiebra", pero sí presiona a reformar el sistema (subir edades, ajustar impuestos o beneficios).
Los complementos: 401(k) e IRA
Social Security nunca fue diseñado para ser la única fuente de ingreso en el retiro; su tasa de reemplazo es moderada. Por eso los estadounidenses se apoyan en:
- 401(k): planes de ahorro patrocinados por el empleador, a menudo con aportación pareja (matching) de la empresa, con ventajas fiscales.
- IRA (Individual Retirement Account): cuentas individuales de ahorro para el retiro, en versiones tradicional y Roth, con distintos tratamientos fiscales.