Cada año, el Mercer CFA Institute Global Pension Index compara los sistemas de pensiones de decenas de países y publica un ranking que se ha vuelto la referencia mundial. Es una brújula útil para saber qué funciona y qué no en materia previsional.
Las tres dimensiones que evalúa
- Suficiencia (adequacy): qué tan dignas son las pensiones que reciben las personas; incluye el nivel de beneficios, el ahorro y el apoyo a los más vulnerables.
- Sostenibilidad (sustainability): si el sistema puede mantener sus promesas en el futuro, considerando demografía, cobertura, nivel de activos y edad de retiro.
- Integridad (integrity): la calidad de la regulación, la gobernanza, la transparencia y la confianza que inspira el sistema.
Cada país recibe una calificación global (de A a D o E) que resume su desempeño en las tres áreas.
Quiénes suelen liderar
Países como Países Bajos, Islandia, Dinamarca y Israel aparecen recurrentemente en los primeros lugares, con calificaciones de grado A. Comparten una receta: pensión pública básica sólida + esquemas ocupacionales casi universales + buena gobernanza.
¿Qué hacen bien los líderes?
Los sistemas mejor calificados tienden a combinar:
- Una pensión pública que protege contra la pobreza.
- Planes ocupacionales obligatorios o cuasi-obligatorios, donde casi todos los trabajadores ahorran a través de su empleo (pilar 2 robusto).
- Tasas de aportación altas sostenidas durante toda la vida laboral.
- Reglas claras sobre el uso de los fondos, que evitan retiros anticipados que vacíen el ahorro.
Dónde se ubica América Latina
Los países latinoamericanos suelen quedar en la franja intermedia del índice. Sus principales retos compartidos son la baja cobertura (mucha informalidad laboral), las tasas de aportación insuficientes y la necesidad de fortalecer la suficiencia sin comprometer la sostenibilidad. La Reforma 2020 de México, al elevar la aportación, apunta justamente a mejorar en estas dimensiones.
La lección de fondo
El índice deja un mensaje consistente: no hay pensiones dignas sin ahorro suficiente. Los mejores sistemas no son los que prometen más, sino los que logran que la mayoría de la población ahorre lo bastante, durante el tiempo suficiente, con reglas estables.